5 (3)¿De dónde viene el hombre y hacia dónde va?

Hay tres respuestas posibles para esa pregunta. Aquellos que creen en Dios o en dioses sostienen que el individuo no existe antes de ser creado, luego es creado por la voluntad de Dios. Vive su vida y después, de acuerdo con sus creencias y sus acciones, va al cielo eterno o al infierno eterno.

Hay otros, humanistas y científicos que sostienen que el individuo es creado en la concepción por causas naturales, vive, muere y así deja de existir.

El Budismo no acepta ninguna de estas dos explicaciones. La primera crea problemas éticos. Si un buen dios crea a cada individuo, es difícil explicar por qué hay personas que nacen con deformidades espantosas, o por qué tantos fetos son perdidos antes de su nacimiento. Otro problema con la explicación teísta es que resulta muy injusto que una persona deba sufrir eterno dolor en el infierno por lo que ha hecho en sólo sesenta o setenta años sobre la Tierra. Sesenta o setenta años de no creer o de vivir inmoralmente no merecen tortura eterna. Por otro lado, sesenta o setenta años de buena vida, parecen muy poco para recibir eterna bendición en el cielo.

La segunda explicación es mejor que la primera y tiene más evidencia científica, pero deja varios importantes cuestionamientos sin responder. ¿Cómo puede un fenómeno tan increíblemente complejo como es la conciencia, desarrollarse simplemente por el encuentro de dos células, el espermatozoide y el óvulo? Y ahora que la Parapsicología es reconocida como una rama de la ciencia, fenómenos como la telepatía quedan fuera del modelo materialista de la mente.

El Budismo ofrece la explicación más satisfactoria del origen y el destino del hombre. Cuando morimos, la mente, con todas sus tendencias, preferencias, habilidades y características que han sido desarrolladas y condicionadas en esta vida, se reestablecen en un óvulo fertilizado. De este modo, el individuo crece, renace y desarrolla una personalidad condicionada por las características de su pasado y por el nuevo medio ambiente. La personalidad cambiará y se modificará por el esfuerzo consciente y factores condicionantes como la educación, la influencia de los padres y la sociedad, y otra vez, con la muerte, la mente se reestablecerá en un nuevo óvulo fertilizado. Este proceso de morir y renacer continuará hasta que las condiciones que lo causan, el anhelo y la ignorancia, desaparezcan. Cuando estas causas desaparecen, en vez de renacer, la mente llega a un estado llamado Nirvana. Y éste es el objetivo final del Budismo y el propósito de la vida.

¿La vida tiene inicio en el vientre materno?

La vida física de un individuo tiene comienzo en el vientre materno. El karma dicta su vida espiritual transportada de sus vidas pasadas hasta su vida presente.

¿Los espíritus existen?

Si, los espíritus existen. Ellos están en otra forma de existencia en el ciclo de la reencarnación. Ellos también morirán y experimentarán el renacimiento en otra forma de existencia. Nosotros podemos vivir en armonía con ellos, de la misma forma en que vivimos en armonía con la naturaleza.

Se dice que hay vidas pasadas, ¿Cómo puedo tener prueba de ello?

Lo que tenemos o somos hoy, es consecuencia de las semillas plantadas en el pasado.

Podemos percibir esto al observar que niños oriundos de la misma familia nacen con diferentes personalidades y características físicas. Algunos son generosos, otros son avaros. Algunos tienen talento musical desde la infancia; otros cuando son adultos, son ingenieros o científicos.

Tenemos a veces, a primera vista, la sensación de ya haber conocido a una determinada persona; o por el contrario encontramos a alguna persona que nos desagrada desde el principio, sin que ella haya hecho algo malo contra nosotros. Es como si trajésemos créditos o deudas a esta vida.

Un hecho verídico ocurrió en los Estados Unidos, con una persona que siempre tuvo miedo al agua. Como eso la incomodaba mucho esta persona resolvió buscar ayuda con un psicólogo. El médico le aplicó la técnica de la regresión a vidas pasadas, y esta persona recordó un hecho ocurrido en la Segunda Guerra Mundial. El barco en el que estaba fue bombardeado y como consecuencia de ello se hundió. Todas las personas que se encontraban a bordo, incluyéndole, murieron ahogadas. Tal hecho fue confirmado a través de una investigación efectuada a base de los datos disponibles, con los cuales consiguieron inclusive, obtener el nombre completo, la dirección y la fecha de nacimiento de las personas involucradas.

Este acontecimiento reafirma que existen vidas pasadas y que existirán vidas futuras, y que tanto las cosas buenas como las malas serán transportadas de una vida a otra. Por eso la necesidad de que nos autodisciplinemos para evitar que sean realizadas malas acciones.

¿Cómo pasa la mente, de un cuerpo a otro?

Piense que es como las ondas de radio. Estas ondas no están hechas en forma de palabras y de música, sino de energía transmitida a diferentes frecuencias; son transmitidas, viajando por el espacio, son atraídas y tomadas por el receptor, a partir del cual son transmitidas en forma de palabras y música. Lo mismo ocurre con la mente. Al morir, la energía mental viaja a través del espacio, es atraída y tomada por un óvulo fertilizado. A medida que el embrión crece, la mente se centra en el cerebro, desde donde va a ‘transmitirse’ como una nueva personalidad.

¿Siempre se renace en un ser humano?

No, son varios los reinos en los que uno puede renacer. Algunas personas renacen en el cielo, otras en el infierno, otras renacen como fantasmas hambrientos, etc. El cielo no es un lugar, sino un estado de existencia, donde uno tiene un cuerpo sutil y donde la mente experimenta principalmente placer. Algunas religiones se esfuerzan para renacer en una existencia celestial creyendo equivocadamente que es un estado permanente. Pero no es así. Como todos los estados condicionados, el paraíso es impermanente, y cuando el tiempo de vida se ha terminado, uno puede renacer nuevamente como humano. De la misma manera, el infierno no es un lugar sino es un estado de existencia donde uno tiene un cuerpo sutil y donde la mente experimenta principalmente ansiedad y angustia. Igualmente, ser un fantasma hambriento es un estado de existencia donde el cuerpo es sutil y la mente está continuamente plagada de anhelo e insatisfacción.

Los Seres en el paraíso experimentan principalmente placer, los seres en el infierno y los fantasmas experimentan principalmente dolor, y los seres humanos generalmente experimentan una mezcla de los dos estados. La diferencia principal entre el reino de los humanos y los otros reinos es el tipo de cuerpo y la calidad de experiencia.

¿Quién toma la decisión de dónde renaceremos?

El factor más importante, aunque no el único, sobre dónde vamos a renacer y qué clase de vida vamos a tener, es el karma. La palabra karma significa ‘acción’ y se refiere a nuestras acciones mentales intencionales. En otras palabras, lo que somos está determinado principalmente por cómo hemos pensado y actuado en el pasado. De la misma manera, lo que pensamos y actuamos en este momento influirá en cómo seremos en el futuro. Las personas amables y gentiles tienden a renacer en el reino del cielo o como seres humanos con predisposición a experiencias placenteras. Las personas ansiosas, preocupadas o extremadamente crueles, tienden a renacer en el reino del infierno o como seres humanos con predisposición a experiencias dolorosas. Las personas que desarrollan anhelos obsesivos y ambiciones que nunca pueden ser satisfechas, tienden a renacer como fantasmas hambrientos o como seres humanos frustrados por sus anhelos y deseos.

Cualquier hábito mental que se desarrolle fuertemente en esta vida, continuará en la próxima. De todos modos, la mayoría de las personas, renacen como seres humanos.

¿Dónde iremos luego de la muerte?

El Buda afirmó que podemos planificar cómo será nuestra próxima vida –si nos gustaría ir al cielo o volver a la Tierra, o si nos agradaría estar casado con nuestro/a actual compañero/a en la próxima vida. Podemos también determinar nuestra apariencia o fortuna. Todo esto suena bastante increíble, sin embargo, si creemos en nosotros mismos, estaremos libres y no sentiremos temor de la muerte puesto que ella marca el inicio de nuestra próxima vida. El control de nuestras vidas está en nuestras manos.

Nuestra decisión podrá también llevarnos al sufrimiento, el que no es determinado por fuerzas superiores. Una vez que se tiene plena conciencia de este hecho, debemos tener más ánimo y fuerza para luchar y consecuentemente perfeccionar tanto la presente como la próxima vida.

¿Entonces la liberación sólo se alcanza después de la muerte?

No precisamos esperar a la muerte para alcanzar la liberación, podemos alcanzara aquí mismo, en esta vida. El reconocimiento de la fuerza de nuestra mente nos liberará de la ignorancia.

Aunque el mundo esté cada día más violento e injusto, podemos crear un mundo puro dentro de nosotros con la ayuda de la fuerza interior que todos poseemos. Nadie puede sacarnos nuestra paz interior que con esfuerzo y determinación conseguiremos encontrar.

¿Cuál es el punto de vista budista con relación al aborto?

En el momento en que el feto es concebido nace una vida y, por lo tanto, el aborto es asesinato. Existen casos en que el aborto es legalizado cuando la concepción es involuntaria, o sea, cuando el embarazo proviene de un estupro, o cuando problemas de salud pueden causar el riesgo de la vida tanto del hijo como de la madre. El karma que acompaña al acto de matar siempre existe y varía dependiendo de la culpabilidad del homicidio. Desde el punto de vista budista, el hecho de tener un hijo en un momento inoportuno no es eventual, este eslabón o nexo que los une se encuadra dentro de la Ley de Causa y Efecto. El daño moral o la muerte, tal vez llegue a ser recompensado con esta criatura creciendo obediente y devota a la madre, un hijo soñado por todas las madres; ¿quién garantiza que el hijo concebido por un proceso legal y sin riesgo no será aquél rebelde e infeliz que difama a los propios padres?. El Budismo enseña que nada es permanente e inmutable, y si el sufrimiento de hoy es resultado de un error del pasado, enseña la manera como se debe encarar o hasta mejorar la propia vida; la decisión está en las manos de cada uno, lo que ya se ha discutido en la pregunta anterior.

¿El Budismo aprecia el destino?

Fue dicho anteriormente que cada uno trae a la vida presente el equipaje del pasado. El contenido del equipaje escogido por nosotros refleja la buena o mala voluntad de construir la nueva vida. Si contiene actitudes o pensamientos negativos, al abrirlo en la próxima parada, resultará en un ser pesimista y/o vengativo y/o que piensa en el suicidio, por ejemplo. Son fuerzas del pasado que guían el camino presente, pero nada impide que cambiemos, aún en esta vida, para mejor.

El resultado de este esfuerzo se mostrará tarde o temprano de acuerdo con la carga kármica de cada uno. No es el destino que determina si usted debe nacer pobre o rico, bonito o feo, sabio o ignorante, fue usted quien escogió.. .

¿Cómo podemos probar la existencia de la reencarnación? ¿Seres humanos pueden renacer como animales?

A través de la práctica de la purificación de la mente nosotros podemos reconocer la existencia de la reencarnación. Nuestro primer paso es creer que la vida nunca termina cuando el cuerpo muere. Todos nuestros buenos o malos propósitos serán transportados a la próxima vida. Así nosotros somos responsables por lo que somos y por lo que seremos. Nosotros mismos y no otros controlamos nuestros destinos.

Nosotros podemos, de esta forma, obtener paz, sabiendo que todos nuestros esfuerzos continuarán, aún cuando nuestros cuerpos se descompongan.

Aprendemos a través de las enseñanzas budistas que los seres humanos pueden nacer involuntariamente dentro del reino animal, por la fuerza de la acumulación de malas acciones cometidas en la vida presente y en las pasadas.

¿Qué es el karma? Si existe el karma, ¿por qué las personas malas tienen una buena vida y cosas malas le suceden a las buenas personas?

El karma es demostrado en la Teoría de Causa y Efecto. Las buenas acciones serán recompensadas. Pero las malas acciones serán punidas (escarmentadas).

Karma es la predisposición de la persona con respecto a una acción, ya sea buena o mala, basada en una combinación de acciones pasadas. Nuestra vida presente puede ser muy breve para concretar los efectos definitivos de acciones presentes o pasadas. Por esta razón, buenas personas pueden sufrir por algo que hayan hecho en vidas pasadas. Una mala persona puede ahora recoger la retribución por las buenas acciones realizadas en vidas anteriores.

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