anigifbhoedda

"La meditación es la fuente, la compasión es el rebosar de la fuente. El hombre sin meditación no tiene energía para el amor, para la compasión, para la celebración. La persona sin meditación está desconectada de su fuente de energía, no está en contacto con el océano. Tiene la poca energía creada por la comida, el aire, la materia… Vive de la energía física. La energía física tiene limitaciones. Nace en un momento determinado del tiempo y muere en otro momento del tiempo. La energía física existe entre el nacimiento y la muerte. Es como una lámpara que arde por el aceite que contiene. Una vez que el aceite se acaba, la llama se apaga. La persona meditativa llegar a conocer algo del infinito, entra en contacto con la fuente de energía inagotable. Su llama sigue y sigue, no cesa. Su llama no puede desaparecer, porque en realidad, nunca aparece; su llama no puede morir, porque no ha nacido. ¿Cómo conectarse con esta fuente inagotable de vida, de abundancia, de riqueza? El hombre es una ola de algo infinito. Si la ola mira hacia adentro encontrará el infinito. Si sigue mirando hacia afuera, se queda desconectada. Desconectada de su propio reino, desconectada de su propia naturaleza. Ve hacia adentro. La meditación es tan sólo un puente para ir hacia adentro. Una vez que la meditación sucede, lo único que falta por suceder es la compasión. La compasión es la prueba de que la meditación ha sucedido. El amor es la fragancia que prueba que la-flor-de-los-mil-pétalos se ha abierto en el fuero más interno de tu ser. El amor es la prueba de que la primavera ha llegado, de que ya no eres la misma persona que solías ser, de que la personalidad ha cesado y de que la individualidad ha nacido. El amor es la prueba de que ya no vives en la oscuridad, de que eres luz. "Osho

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